ACTIVIDAD
1. Elaborar una línea de tiempo desde 1532-1820 de los principales eventos históricos de américa.
2. Investigar acerca de barroco artístico y sus características en las siguientes manifestaciones.
- Arquitectura
- Escultura
- Pintura
3.Elaborar una tabla comparativa entre el barroco y el rococo.
4.Elaborar la ficha biográfica de los siguientes autores:
A. Bernal Díaz Del Castillo
B. Bernardio De Sahagún
C Garcilaso de la vega
D. Sor juana ines de la cruz
5. Con base en el poema "primero sueño” analizar:
A. Estructura
B. Tipo de estrofa
C. Tipo de rima
2. *Arquitectura del barroco
La arquitectura barroca es
un período de la historia de la arquitectura que vino precedida
del Renacimiento y del Manierismo; se generó en Roma durante el siglo
XVII y se extendió hasta mediados del siglo XVIII por los Estados
absolutistas europeos.
El término Barroco, derivado del portugués "barru",
"perla de forma diferente o irregular", se utilizó en un primer momento
de forma despectiva para indicar la falta de regularidad y orden del
nuevo estilo. La característica principal de la arquitectura barroca fue
la utilización de composiciones basadas en
puntos, curvas, elipses y espirales, así como figuras policéntricas
complejas compuestas de motivos que se intersectaban unos con otros. La
arquitectura se valió de la pintura, la escultura y los estucados para
crear conjuntos artísticos teatrales y exuberantes que sirviesen para
ensalzar a los monarcas que los habían encargado.
En
algunos países europeos como Francia e Inglaterra y en otras regiones
de la Europa septentrional se produjo un movimiento más racionalista
derivado directamente del Renacimiento que se denominó Clasicismo barroco.
A lo largo del siglo XVIII se fue desarrollando en Francia un
movimiento derivado del Barroco que multiplicaba su exuberancia y se
basaba fundamentalmente en las artes decorativas que se
denominó Rococó y se acabó exportando a buena parte de Europa.
Contrariamente
a las teorías según las cuales el movimiento barroco surgió a partir
del Manierismo, fue el Renacimiento tardío el movimiento que acabó
desencadenando en último término el Barroco. De hecho, la arquitectura
manierista no fue suficientemente revolucionaria para evolucionar
radicalmente, en un sentido espacial y no sólo superficial, a partir de
los estilos de la antigüedad a los nuevos fines populares y retóricos de
la época del contrarreformismo.
Ya
en el siglo XVI, Miguel Ángel Buonarroti había anunciado el Barroco de
una forma colosal y masiva en la cúpula de la Basílica de San
Pedrode Roma, así como las alteraciones en las proporciones y las
tensiones de los órdenes clásicos expresados en la escalera de acceso a
la Biblioteca Laurenciana de Florencia, del mismo autor, y la enorme
cornisa añadida al Palacio Farnese. Estas intervenciones habían
suscitado diversos comentarios en su época por su brusca alteración de
las proporciones clásicas canónicas. No obstante, en otras obras Miguel
Ángel había cedido a la influencia manierista, por lo que fue sólo tras
el fin del Manierismo cuando se redescubrió a Miguel Ángel como el padre
del Barroco.
El
nuevo estilo se desarrolló en Roma, y alcanzó su momento álgido
entre 1630 y 1670; a partir de entonces el Barroco se extendió por el
resto de Italia y de Europa.
La
influencia del Barroco no se limitó al siglo XVII; a principios del
siglo XVIII se desarrolló el estilo denominado Rococó, que no siendo una
pura continuación del primero podría ser considerado como la última
fase del Barroco.
Urbanismo
En 1585 el Papa
Sixto V inició las obras para la transformación urbana de Roma,
encargando a Domenico Fontana la conexión entre los principales
edificios religiosos de la ciudad por medio de grandes ejes viarios
rectilíneos. El proyecto, que se basaba en la ratificación de Roma como ciudad santa, estableció el precedente para las intervenciones que se habrían de llevar a cabo en diversas ciudades europeas.
A la planificación centralizada de la ciudad ideal renacentista se contrapone la visión de la ciudad capital barroca,
más dinámica y abierta a sus propios límites, y al mismo tiempo punto
de referencia para todo el territorio. En Roma, los centros focales del
panorama urbano se subrayaron mediante la colocación de
antiguos obeliscos egipcios y altas cúpulas, mientras que en París los
nodos del sistema viario se definieron por medio de plazas simétricas,
en cuyo centro se colocaba la estatua del soberano.
En
líneas generales, la plaza barroca cedió su función tradicional cívica y
pública para convertirse en un medio de exaltación de la ideología
religiosa o política, como en el caso de las plazas reales francesas (la Plaza de los Vosgos o la Plaza Vendôme, por ejemplo) o de la Plaza de San Pedro de Roma.
Durante
el Renacimiento, la ciudad se encontraba encerrada en sí misma, de
manera física y sensible, ya que el habitar se limitaba casi
exclusivamente a lo que sucedía dentro de las murallas. En una escala
menor, los espacios públicos eran poco comunes y los espacios privados
muy frecuentes. El proceso de urbanización del Barroco fue el motor del
de la configuración de la ciudad como un todo.
Así,
la ciudad comienza a formar parte del paisaje y se adueña del mismo. El
exterior se integra al interior como un integrante más del espacio. Lo
que antes era una planta cerrada ahora se “abre” para producir una
vinculación entre lo artificial y lo natural, provocando puntos de
encuentro entre el mundo de la ciudad y el mundo natural del jardín y
del paisaje.
Iglesias
Entre
las iglesias, el punto de partida de la arquitectura barroco puede
considerarse la Iglesia del Gesù de Roma, construida a partir de 1568
según el proyecto de Jacopo Vignola. El edificio, que representa una
síntesis entre la arquitectura renacentista, manierista y barroca,
satisfacía plenamente las nuevas exigencias surgidas tras
la Contrarreforma: la disposición longitudinal de la planta permitía
acoger al mayor número de fieles, mientras que la planta de cruz
latina con numerosas capillas laterales suponía un retorno a la
tradición del Concilio de Trento. Así de hecho lo hará constar una
figura tan importante como el cardenal Borromeo:
Una chies dovrà essere riguardo alla pianta in forma di croce, in accordo con la tradizione; le piante circolari si usavano ai tempi degli idoli pagani e raramente per le chiese cristiane. Una iglesia ha de tener una planta en forma de cruz, de acuerdo con la tradición; las plantas circulares se usaban en tiempos del paganismo y raramente en iglesias cristianasMilicua 1989:28
Por otro lado, la presencia de una cúpula subrayaba la centralidad del espacio hacia el fondo de la nave,
y presagiaba la búsqueda de una integración entre el esquema
longitudinal y el centralizado. También la fachada, construida según el
proyecto de Giacomo della Porta, anticipaba los elementos más
marcadamente barrocos, comparables a los de los alzados de Santa
Susana y San Andrés del Valle.
De
este modelo derivaron una serie de iglesias de planta longitudinal
centralizada o planta central alargada, caracterizadas por el eje
longitudinal y por la presencia de un elemento catalizador de la
composición, generalmente una cúpula.se construyó en los años 1985
Si los arquitectos manieristas alteraban la composición rigurosa de las fachadas renacentistas añadiéndoles temas y decoraciones caracterizadas por un intelectualismo refinado, pero sin modificar la lógica planimétrica y estructural de la fachada de los edificios, los arquitectos barrocos modificaron tanto la composición en planta como en fachada, generando una concepción nueva del espacio. Las fachadas de las iglesias dejaron de ser la continuación lógica de la sección interna, para convertirse en organismos plásticos que marcaban la transición entre el espacio exterior y el interior. El espacio interior, por tanto, estaba compuesto a partir de figuras complejas basadas en elipses y líneas curvas, y se definía a través del movimiento de los elementos espaciales, diferenciándose radicalmente de la concepción renacentista que generaba una sucesión uniforme de elementos dispuestos de forma simétrica entre ellos.
Palacios
En
la arquitectura civil del momento se puede distinguir entre dos tipos
de construcciones nobles: el palacio, situado generalmente en el
interior de la ciudad, y la villa del campo.
El
palacio italiano y sus derivados europeos permanecieron fieles a la
tipología residencial desarrollada durante el Renacimiento, con un
cuerpo edificado cerrado en torno a un patio interno. Se dotó a las
fachadas principales de cuerpos centrales resaltados y decorados
mediante el uso de órdenes gigantes, que ya habían sido anticipados
por Palladio. Se extendieron los ejes de simetría al interior del
edificio, donde se abrían el vestíbulo y el patio interno; por ejemplo,
el eje longitudinal introducido en el Palacio
Barberini de Roma contribuía a la definición de la planta y subrayaba la
conexión con el exterior del edificio. Por otro lado, este palacio
constituyó un punto importante del desarrollo de la tipología
residencial palaciega italiana: la planta se constituía en forma de H, y
la entrada se producía mediante un profundo atrio que iba haciéndose
más estrecho sucesivamente, hasta llegar a una sala elíptica que servía
de centro nodal al palacio entero
En Francia, no obstante, el palacio urbano de la nobleza, denominado hôtel,
recuperó para sí el esquema de los castillos medievales. El clima más
duro reclamaba una optimización del soleamiento en las principales
estancias, lo que generó fachadas escalonadas y grandes alas laterales.
El cuerpo principal se encontraba retrasado respecto a la calle y
precedido de la cour d'honneur, un espacio de transición abierto
al exterior que al mismo tiempo separaba el palacio de la ciudad. Un
ejemplo de este esquema es el parisino Palacio del Luxemburgo,
construido a partir de 1615 por Salomon de Brosse. Aquí, a diferencia de
otros edificios del mismo estilo y época, los pabellones angulares no
fueron destinados a locales de servicio, sino que contenían estancias
principales en cada planta.
Fue notable el desarrollo francés de residencias en el campo, los denominados châteaux,
que llevaron a la realización de extensos complejos de los que partían
los ejes viarios principales que ordenaban el entorno. Entre ellos cabe
destacar el Palacio de Vaux-le-Vicomte (1656-1659), proyectado por Louis
Le Vau, y el Palacio de Versalles, máximo símbolo
del absolutismo francés y cuyas labores de reconstrucción fueron
iniciadas por el mismo Le Vau por encargo de Luis XIV.
Paisajismo
El paisaje ideal
de la época barroca halló su expresión más característica en el jardín
francés especialmente en las creaciones de André Le Notre. El jardín
francés se concebía como un paisaje infinito ordenado geométricamente y
centrado en el palacio el cual representa el foco del sistema. Pero la
verdadera finalidad es la sensación de espacio infinito que se
materializa en un eje longitudinal dominante. Todos los demás elementos
están relacionados con ese eje, el cual divide dos mundos: el mundo
urbano del hombre y el mundo ampliamente abierto de la naturaleza.
Versalles representa
la verdadera esencia del medio ambiente del siglo XVII: dominio,
dinamismo y apertura. Hacia fines del siglo, todo el paisaje en torno a
París se transformó en una red de sistemas centralizados e infinitamente
extendidos. La resolución simbólica que parecían tener las plazas para
representar el poder del monarca terminó siendo una resolución
paisajística para el usuario.
Así,
la ciudad comienza a formar parte del paisaje y se adueña del mismo. El
exterior se integra al interior como un integrante más del espacio. Lo
que antes era una planta cerrada ahora se “abre” para producir una
vinculación entre lo artificial y lo natural, provocando puntos de
encuentro entre el mundo de la ciudad y el mundo natural del jardín y
del paisaje.
Difusión de la arquitectura barroca en el siglo XVII
España
En
la España, la afirmación del Barroco se encontró con las dificultades
debidas a la decadencia económica del reinado de Felipe III. En la
segunda mitad del siglo XVI, Felipe II había mandado construir el
importante complejo del Monasterio de El Escorial, construido en su
mayor parte según el proyecto de Juan de Herrera (1530-1597). A Herrera
se debe también el proyecto de la Catedral de Valladolid, en el que se
refuerza el concepto del eje central y que sirvió de modelo para
la Catedral de México.
Progresivamente,
la arquitectura española del siglo XVII fue evolucionando hacia el
estilo barroco, aunque no dejó grandes ejemplos significativos. La mayor
parte de las influencias barrocas fueron recogidas de forma
exclusivamente decorativa, especialmente en las iglesias. Este lenguaje,
que resultaba rápidamente comprensible incluso para el segmento de la
población menos instruido, fue exportado con éxito a las colonias
americanas.
Entre
los edificios religiosos más importantes del siglo XVII en España puede
destacarse la Colegiata de San Isidro en Madrid, iniciada en 1629,
la iglesia de Santa María Magdalena de Granada (iniciada en 1677 con
planta longitudinal derivada de los edificios con esta disposición de
la Antigua Roma) y la Capilla de Nuestra Señora de los
Desamparados en Valencia, de planta elíptica.
Etapas y evolución de la arquitectura española
I.- Periodo purista o postherreriano (abarca los dos primeros tercios del siglo XVII).
La penetración del barroco -en sus formas arquitectónicas italianas
(plantas complicadas, movimiento de fachadas, decoración abundante y
creadora de contrastes de luz)- va a ser lenta. La presencia de la
ideología religiosa de la Contrarreforma y el prestigio de la monarquía
de Felipe II pesan sobre el arte de la época: se prefiere la sobriedad,
la sencillez y la uniformidad. Hay una evidente pobreza de materiales
–ladrillo, tapial y yeso- junto a una depuración de líneas -al estilo
del Escorial-. Así como un escaso desarrollo del movimiento en plantas y
alzados; se prefiere la línea recta a la curva; hay un predominio de la
Iglesia de nave única con capillas entre contrafuertes -tipo de la
iglesia del Gesù de los Jesuitas. Las fachadas expresan la misma
sencillez de planos: "De un espíritu abstracto, los palacios, las
Iglesias y conventos son con fachadas de paramentos lisos a base de
grandes rectángulos ligeramente resaltados e interiores de diáfana
blancura en la que solamente se recortan de manera neta las decoraciones
de cuadrados y triángulos geométricos de las bóvedas, resultando
conjuntos graves y apaciguados para aquellos que los contemplan al
exterior o penetran al interior".1
Ejemplos
de este tipo de arquitectura lo tenemos en la Colegiata de San
Isidro de Madrid (construida por un jesuita: es de planta de cruz latina
similar a la del Gesù, o a San Andrés de Mantua de Alberti); la iglesia
de la Encarnación (Madrid); la Cárcel de Madrid (hoy ministerio de
Asuntos Exteriores), la Casa de la Villa de Madrid, la Plaza Mayor de
Madrid, la ciudad de Lerma (Burgos); el palacio del Buen Retiro. Estos
cinco últimos edificios siguen la línea llamada "estilo escurialense,
caracterizado por la sobriedad de líneas, los volúmenes compactos y
torres cuadrangulares en las esquinas, techumbres apiramidadas, agujas
en los vértices torres, tejas de pizarra negra. En esta época destacan
unas especiales concepciones urbanísticas españolas: las plazas mayores,
organizaciones casi cerradas, centro de los espectáculos
religioso-políticos (procesiones, autos de fe de la Inquisición,
predicaciones, recepciones de reyes), formados por distintos bloques de
edificios que se unen dejando, bajo ciertas arcadas, paso a las calles
periféricas. La más famosa es la Plaza Mayor de Madrid.
II.- Finales del siglo XVII.
Se comienza a complicar la arquitectura; primero penetran las formas
decorativas del barroco italiano (columnas de orden gigante
y salomónicas, movilidad de planos en las fachadas, etc.), y luego las
formas espaciales (plantas ovaladas, o cóncavo-convexas, llenas de
movimiento).Destacan: fachada de la Catedral de Granada -de Alonso
Cano-, dispuesta a manera de arco de triunfo de tres calles, cubiertas
de arcos de medio punto; el Pilar de Zaragoza; la torre de las
campanas y la del Reloj (Domingo de Andrade) de Santiago de Compostela.
Durante el siglo XVII son escasas las construcciones; ya a finales de
siglo se construyen: el presbiterio de la Catedral de Valencia. Las
obras más barrocas son la fachada de la Catedral- claro ejemplo de los
movimientos de fachadas al estilo de Borromini- : entre el escaso
espacio que quedaba entre capilla del santo cáliz y Miguelete, se
despliega una fachada a modo de biombo con tres calles plegadas en
movimientos sinuosos cóncavo convexo, recargada de decoración en relieve
y esculturas. La capilla de la Virgen de los desamparados: de planta
ovalada, con espacios de entrada o capillas; destacando el camarín de la
Virgen. Otros ejemplos son el museo de Bellas Artes, San Pío V y la
torre de Santa Catalina, Palacio del Marques de Dos Aguas.
III.- Corriente nacional: Churrigueresco.
Durante el siglo XVIII se acelera la construcción de edificios; resalta
la plena asimilación de las formas espaciales de Italia (De Borromini y
Bernini) en edificios como: San Marcos de Madrid, las Salesas Reales de
Madrid, San Francisco El Grande -Madrid-, Palacio Real de Aranjuez
-capilla. Son todos ellos edificios en los que destaca su compleja
planta con juegos de curvas y contracurvas, cambitación de formas
ovaladas, tangentes y secantes; con alzados en los que las cúpulas,
bóvedas, etc. son de gran complejidad (destacan las cúpulas encamonada
creadas por Francisco Bautista en e1 siglo XVIII: son un sistema de
doble cúpula en el que el intradós es de madera y yeso, mientras que el
exterior se despega y separa quedando un espacio hueco para lograr mayor
efecto de altura y monumentalidad. Al ser de menor peso permite la
constitución de espacios más desahogados).
Por
otro lado, la arquitectura del siglo XVIII aumenta la tendencia
ornamental hasta límites nunca conseguidos; a este estilo se le
llama Churrigueresco: por el nombre de la familia con este apellido que
produjo mayores obras. Es una decoración de amontonamiento de formas en
ciertos lugares del edificio –puertas, fachada, etc; sobresalen por su
monumentalidad y aparatosidad. frente al resto del edificio de líneas
más sóbrias-. Destacan: colegios de Anava y Calatrava en Valladolid,
plaza Mayor de la ciudad de Salamanca. De Pedro Ribera son el puente de
Toledo en Madrid, y el Hospicio de Madrid. Otros edificios de este
estilo son: San Telmo en Sevilla. La fachada del Obradoiro en Santiago,
etc. Esta fachada de Casas y Novoa sustituye a la románica construida
delante del Pórtico de la Gloria; es una monumental fachada estructurada
como un grandioso arco de triunfo en diversos planos de profundidad
(hasta tres) y de una gran verticalidad.
Otra
complicación del barroco español se encuentra en los espacios creados
para dar cabida a las imágenes religiosas como: reliquias, sagrario ,
sacristías e imágenes de gran devoción : vienen a combinarse teatrales
efectos en la utilización del espacio,, la luz indirecta y de
procedencia extraña, la pintura, escultura, etc. Son pequeños lugares en
los que el barroquismo estalla en su mayor grado de complicación y
teatralidad. Destacan el Transparente de la catedral de
Toledo (de Narciso Tomé), el camarín y tabernáculo de la Cartuja del
Paular, o el Sagrario de la Cartuja de Granada (Francisco Hurtado
Izquierdo). Otra de las grandes escuelas del barroco español, es la
fundada a inicios del siglo XVIII por Francisco Hurtado Izquierdo,
en Priego de Córdoba. En la que intervinieron, sucesivamente, los
hermanos Sánchez de Rueda, Juan de Dios Santaella, Francisco Javier
Pedraxas, Remigio del Mármol y José Álvarez Cubero.
Francia
La
arquitectura barroca francesa es sobre todo palaciega, y en cuanto a su
exterior, de composición en general muy clásica. Asimismo, las tres
claves de la arquitectura barroca francesa serán la sobriedad, la
armonía y la claridad.
Es
una arquitectura principalmente al servicio de la monarquía absoluta,
especialmente a la persona de Luis XIV, el “Rey Sol”, quien tomó
el palacio de Versalles como expresión de su poder y de su propia
persona, convirtiéndose así en el prototipo de residencia áulica del
príncipe absoluto. El monarca es el astro rey, de quien emana toda la
sabiduría, toda la luz, y con su gloria ilumina a toda Francia. Este
mensaje está claramente presente en la disposición de salones (el
dormitorio de Luis XIV ocupa el centro del palacio y está dispuesto
exactamente sobre el eje este-oeste, los salones de estado están
dedicados cada uno a una divinidad romana, o lo que es lo mismo a un
planeta, etc), así como en la fuente de Apolo; cuyo carro tira del sol,
el cual, al estar la fuente mirando hacia el este, parece que va a
emerger del agua. Muy pronto, el palacio y la ciudad que surgirán en
Versalles se convertirán en un suntuoso signo de propaganda política y
escenario de un sinfín de extravagancias y derroches.
Inicialmente,
Versalles había sido un pequeño pabellón de caza construido
por Philibert Le Roy por mandato de Luis XIII, quien quedó prendado de
la belleza de aquel paisaje. Su transformación barroca va a seguir un
proceso escalonado que coincide con el año 1661 en que empezaron los
nuevos trabajos de ampliación acometidos por el arquitecto Louis le Vau,
quien había maravillado al monarca demostrando su maestría en la
construcción del Chateau de Vaux Le Vicomte. Hasta el momento Luis XIV
convirtió Versalles en escenario de sus fastuosas fiestas, las cuales
conllevaban también grandes inconvenientes, dado que se habían de
desplazar miles de personas y además no había espacio suficiente para
alojar a toda la corte. Sin embargo 1668 versalles es aún una mansión en
el campo a la que Luis XIV se retira frecuentemente en compañías
femeninas y con sus más allegados. Este año Le Vau inicia una segunda
ampliación en la que el palacio es literalmente envuelto por un edificio
de influencia barroca italiana, orientado hacia los jardines.
Inicialmente este "envoltorio" que rodea el palacio primitivo se
encuentra en su punto central unido por una gran terraza. Sin embargo,
el incierto clima del Île-de-France hace ver lo poco práctico que
resulta este gran espacio abierto, por lo que en su lugar se construye
la suntuosa Galería de los Espejos. En 1682 Luis XIV expresa su deseo a
su superintendente de finanzas Jean Baptiste Colbert, de trasladar la
corte a Versalles, es decir, unas 4000 personas entre príncipes,
sirvientes, ministros y demás cortesanos. Ello requerirá una obra
colosal.
La
tercera y última gran ampliación se alarga hasta el año 1692 y es
llevada a cabo por el nuevo arquitecto real Jules Hardouin Mansart,
quien quintuplicará la superficie de la residencia, añadiendo dos
gigantescas alas laterales al núcleo central que se desarrolla alrededor
del patio de mármol. Versalles se transforma así en capital de una gran
nación; una ciudad con mansiones para los cortesanos, imponentes
jardines llenos de esculturas y fuentes, ministerios para la
administración, cuarteles para la guardia y las viviendas de los
criados. Todo ello simétricamente articulado en torno al palacio que a
su vez tiene como eje central la cámara del rey. Después, Mansart añadió
dos alas en escuadra y nuevas dependencias: L’Orangerie, un invernadero
de plantas exóticas, le Grand Trianon, un pequeño palacete emboscado en
los jardines destinado a la intimidad del rey; y las Grandes y Petites
Écuries, las caballerizas.
Por
su parte, André Le Nôtre diseñó las 3 avenidas de jardines que
confluyen en el palacio y los espacios alrededor del gran canal,
disponiendo glorietas, fuentes, etc. Estas tres avenidas constituyen
todavía hoy las tres principales vías de la ciudad de Versalles.
En
la decoración interior del palacio intervino Charles Le Brun, quien se
encargó también de la del Chateau de Vaux le Vicomte. De hecho, se dice
que este último es el precursor del futuro palacio de Versalles, dado
que tomaron parte en su construcción los mismos artistas (Le nôtre, Le
Vau, Le brun...). Es por ello por lo que Vaux le Vicomte posee un valor
artístico-arquitectónico incalculable.
A
partir de Versalles, tanto el palacio como el modelo de jardín francés
se extendieron por las cortes europeas. Entre otras obras a destacar de
la arquitectura francesa de esta época encontramos el palacio del
Louvre, el ahora inexistente Chateau de Marly, ciertas alas del inmenso
chateau de Fontainebleau e innumerables creaciones más. Sin embargo, no
se puede atribuir el desarrollo de la arquitectura barroca únicamente a
las propiedades de la corona, ya que fue en esta época cuando
proliferaron también muchas obras de dominio noble y burgués como los
chateaux en las zonas rurales y los "hoteles" en las zonas urbanas; por
ejemplo el Hotel de Toulouse, actual sede del Banque de France, o el
Hotel de Soubise, el cual fue posteriormente remodelado para convertirse
en claro ejemplo del estilo rococó.
Entre
los chateaux más destacables, además de los ya mencionados, se
encuentran otras obras de François Mansart y su ya mencionado hijo Jules
Hardouin, varios de los arquitectos barrocos más prolíficos de la
época. Entre sus creaciones destacan el chateau de Dampier construido
para el duque de Chevreuse, el ala barroca del Castillo de Blois, el
Chateau de Maisons Laffitte (cuya realización marcará un antes y un
después en la arquitectura de Francia) y la Iglesia parisina de Los
Inválidos(que alberga actualmente los restos de Napoleón Bonaparte)
junto con el conjunto adyacente del Hotel des Invalides. Por lo general,
Francia fue uno de los países con mayor número de arquitectos de esta
época, no sólo por coincidir con un periodo de bonanza económica, sino
por contar con una amplia nobleza y burguesía pudiente, capaz de
permitirse los excesos y las costosas representaciones arquitectónicas
barrocas de estilo teatral.
Inglaterra
Los
estudios de arquitectura realizados en Italia por el escenógrafo Inigo
Jones y el joven Earl of Arundel constituyeron un impulso inicial que
abrió paso a una reorientación fundamental de la arquitectura inglesa,
que seguía atrapada en las formas tardomedievales y manieristas. The
Queen's House, en Greenwich, pone de manifiesto el brusco cambio de
tendencias. El palacio de la reina consta de dos bloques rectangulares
unidos entre sí por un puente, conectándolo con el que fue el Greenwich
Hospital, hoy conocido como la Old Royal Naval College,
declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sobre la planta baja
almohadillada se levanta el piano nobile, la planta noble, que
se abre al jardín mediante una amplia galería con columnas dóricas.
Aparte de Jones hubo muy pocos arquitectos de renombre en este periodo,
pero entre ellos cabe citar a Isaac de Caus, que erigió Wilton House,
con sus elegantes y fastuosas estancias en forma de caja denominadas The cube y The Double Cube.
Sin
duda si hay un arquitecto inglés que destaque por la maestría de sus
obras ese es Sir Christopher Wren, quien consiguió imponer en Inglaterra
el clasicismo de cuño romano. En 1666, tras el gran incendio de
Londres, se le convocó junto con sus colegas para presentar propuestas
destinadas a la reconstrucción y urbanización de la que era una de las
ciudades más pobladas de la tierra. La impresionante catedral de Saint
Paul, cuya silueta es inconfundible en el horizonte de la ciudad, y 51
iglesias más son obra del maestro Wren. También la ampliación
del palacio de Hampton Court por orden de Guillermo III de
Inglaterra fue llevada a cabo por el mismo entre los años 1689 y 1692.
John
Vanbrugh y Nicholas Hawksmoor otorgaron al estilo de Wren unas
dimensiones aún más monumentales y sobre todo más pintorescas y
teatrales. A partir de 1699 tuvieron a su cargo la construcción del
imponente Castle Howard al norte de Yorkshire. El recinto entre cour et jardin (entre
patio y jardín) consta de un ala de aposentos similar a un corredor en
cuyo centro destacan el salón abierto al jardín y la gran sala cuadrada
abierta al patio. En 1715 y 1717 respectivamente publicaron los dos
volúmenes del Vitruvius Britannicus, con grabados de edificios
británicos clásicos y la traducción de los Quatro libri dell'architettura de Andrea
Palladio, lo que provocó un nuevo cambio revolucionario: El
neopaladianismo. Esta tendencia tenía como objetivo un retorno a las
"reglas nobles y verdaderas" de la Antigüedad tal y como las habían
interpretado Palladio e Inigo Jones. El principal protagonista de este
movimiento fue Lord Burlington, experto en arte que con su Chiswick
House creó un edificio de asombrosa semejanza con las obras de Palladio.
Por último cabe destacar otras hermosas obras del barroco británico que
se materializan en la residencia de los Duques de Devonshire, conocida
como Chattsworth en Derbyshire, Inglaterra, de la mano del
arquitecto William Talman en 1694; sin olvidar claro está el
monumental Blenheim Palace construido en 1710 por el antes
mencionado John Vanbrugh, para el duque de Marlborough de parte de
la Reina Ana.
Países Bajos
Del Sur
Del Norte
Europa Central
Arquitectura tardobarroca y rococó
Características generales
- Arquitecturas cargadas de detalles y complejas. No reniega de las formas clásicas (columnas, arcos, frontones, frisos), pero las transforma de manera fantasiosa. A veces el edificio llega a ser como una gran escultura. Los entablamentos adoptan la curva y los frontones se parten y adoptan curvas, contracurvas y espirales.
- Se adopta la elíptica oval y otras formas (como la de abeja de Borromini). Las paredes son cóncavas y convexas, es decir siempre onduladas. Se llega al abandono de líneas rectas y superficies planas.
- Se adopta un nuevo tipo de planta que ofrece planos oblicuos para dar sensación de movimiento (espacios dinámicos), en la más estática de las artes. Gusta de representar o sugerir el infinito (un camino que se pierde, una bóveda celeste, un juego de espejos que altere y haga irreconocibles las perspectivas). Éxito del orden gigante, con columnas que abarcan 2 o 3 pisos. No faltan los campanarios, solos o en pareja, muy decorados.
- Se utilizan efectos de luz, juegos de perspectiva. Da importancia a la luz y efectos luminosos, a través del claroscuro. Búsqueda de la sorpresa. Gusto por lo dramático, escenográfico y teatral.
- Gran riqueza decorativa y exuberancia formal tanto en los espacios interiores como al exterior, aunque más sobrio. Amor desenfrenado por lo curvilíneo y el triunfo de la columna salomónica. Arcos y frontones mixtilíneos, ventanas ovaladas. El arco descansa sobre la columna por medio de un entablamento (al modo romano), o descansa directamente sobre el capitel(modo bizantino). Ambos modos fueron empleados en el Renacimiento. Se utilizan grandes cartelas.
- La creación de nuevas tipologías para edificios concretos. Las obras son: palacios, religiosas, urbanísticas, grandes jardines y galerías (que luego daría lugar a las galerías de arte).
Desarrollo histórico y geográfico
La
génesis de la arquitectura barroca se inicia en Italia, con figuras tan
determinantes como Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini.
En España,
la arquitectura barroca va a estar presidida por el gusto por la
desornamentación y la sobriedad que había introducido el estilo
herreriano, con importantes edificios en los que impera un estilo
mesurado y casi clásico.
En América,
tras la conquista española, el lenguaje del barroco se desarrolló en
forma importante enriqueciéndose con la mano de obra y los conceptos
propios de la arquitectura y arte precolombinos, como el uso extensivo
de colores brillantes, destacándose en forma especial el barroco
mexicano, peruano y el cubano.
En Alemania y
en Austria la inspiración italiana combinada con la francesa creará
edificios de gran exuberancia decorativa, sobre todo en los interiores,
de luminosidad brusca, que darán paso al estilo Rococó (El Rococó se
define por el gusto por los colores luminosos, suaves y claros).
En Inglaterra predomina el equilibrio y la austeridad.
El urbanismo
La ciudad del
barroco se ve como la imagen de su gobernante, cuya importancia se mide
por su tamaño y por el número de sus habitantes.
En
las cortes más poderosas de Europa, la estructura urbana intentará
ostentosamente asentar los valores y la estructura política creada por
los dirigentes.
La
ciudad se va a estructurar en torno a un centro, como el poder absoluto
tiene como centro el Rey, al que confluyen grandes vías, rectas de
amplias perspectivas. Las plazas serán uno de los grandes elementos,
reflejo y símbolo del poder civil o religioso, entendidas como
escenarios de fiestas y representación.
Los
cambios se van a reflejar mejor en las pequeñas cortes europeas, donde
las realizaciones pueden cambiar y determinar la imagen de toda la
ciudad, como es el caso de Würzburg, mientras que en los grandes
organismos urbanos como París o Roma, la complejidad y la aparatosidad
de los proyectos se va a enfrentar con la ciudad preexistente, que
dificulta en gran medida la transformación pretendida, consiguiéndose
mejores resultados en las nuevas residencias de los soberanos, fuera de
la ciudad, como es el caso de Versalles.
América
recibió los conceptos urbanísticos renacentistas primero y barrocos
posteriormente, a lo largo de la extensiva urbanización que los
colonizadores europeos llevaron a cabo durante los siglos XVI a XIX.
Escultura barroca
Escultura barroca es
la denominación historiográfica de las producciones escultóricas de
la época barroca (de comienzos del siglo XVII a mediados del siglo
XVIII).
Sus características generales son:
- Naturalismo, es decir, representación de la naturaleza tal y como es, sin idealizarla.
- Integración en la arquitectura, que proporciona intensidad dramática.
- Esquemas compositivos libres del geometrismo y la proporción equilibrada propia de la escultura del Renacimiento pleno. La escultura barroca busca el movimiento; se proyecta dinámicamente hacia afuera con líneas de tensión complejas, especialmente la helicoidal o serpentinata, y multiplicidad de planos y puntos de vista. Esta inestabilidad se manifiesta en la inquietud de personajes y escenas, en la amplitud y ampulosidad de los ropajes, en el contraste de texturas y superficies, a veces en la inclusión de distintos materiales, todo lo cual que produce fuertes efectos lumínicos y visuales.
- Representación del desnudo en su estado puro, como una acción congelada, conseguido mediante una composición asimétrica, donde predominan las diagonales y serpentinatas, las poses sesgadas y oblicuas, el escorzo y los contornos difusos e intermitentes, que dirigen la obra hacia el espectador con gran expresividad.
- A pesar de la identificación del Barroco con un "arte de la Contrarreforma", adecuado al sentimiento de la devoción popular, la escultura barroca, incluso en los países católicos, tuvo una gran pluralidad de temas (religiosos, funerarios, mitológicos, retratos, etc.)
- La manifestación principal es la estatuaria, utilizada para la ornamentación de espacios interiores y exteriores de los edificios, así como de los espacios abiertos, tanto privados (jardines) como públicos (plazas). Las fuentes fueron un tipo escultórico que se acomodó muy bien con el estilo barroco. Particularmente en España, tuvieron un extraordinario desarrollo la imaginería y los retablos.
La escultura barroca en España[editar]
Véanse también: Barroco en España y Escultura española.
La
temática es casi exclusivamente religiosa, tanto para encargos privados
como institucionales, destinados a la devoción privada y a la pública,
en imágenes de todo tipo, desde las pequeñas piezas devocionales hasta los grandes retablos barrocos y los pasos procesionales. Destaca con mucho la imaginería, siendo el material más utilizado la madera, siguiendo la tradición hispana, con policromía y la técnica del estofado, tanto en bulto redondo como en relieve.
Se procura una gran verosimilitud, calificada habitualmente de
"realismo" o "naturalismo"; las imágenes aparecen con todo tipo de
postizos, cabello natural, ojos y lágrimas de cristal y ricas vestiduras
de tela real. La finalidad es provocar una profunda emoción religiosa
en el espectador. La talla en piedra8 se suele limitar a la decoración escultórica de las portadas (fachadas-retablo). Sólo en el ámbito de la Corte aparece la estatuaria monumental (los retratos ecuestres en bronce de Felipe III y estatua ecuestre de Felipe IV de Felipe IV se encargaron en Italia, a Pietro Tacca, y también existen modelos de estatua ecuestre de Carlos II un monumento similar para Carlos II, de Giacomo Serpotta).9 Los temas mitológicos y profanos están ausentes.
En la escultura barroca española se distinguen dos escuelas principales: la escuela andaluza y la escuela castellana.
En
la escuela castellana, centrada en Valladolid y Madrid, se presenta una
escultura tremendamente realista, cuyas señas de identidad son la talla
completa, el dolor y la crueldad con abundancia de sangre, profundo
dinamismo, caricaturización de los personajes malvados, intenso modelado
y unos rostros con fuerte expresividad. Escultores de esta escuela son Francisco del Rincón, el gallego Gregorio Fernández (1576-1636), Juan de Ávila, su hijo Pedro de Ávila, Luis Salvador Carmona(todos ellos pertenecientes al ámbito vallisoletano), y en Madrid Juan Sánchez Barba y el portugués Manuel Pereira. En Toro, el taller de Sebastián Ducete y Esteban de Rueda crea una escultura influida por Juni y Fernández, pero con una temática menos dramática y de tono más amable.
En cambio, en la escuela andaluza, con focos en Sevilla (escuela sevillana), Granada (escuela granadina) y Málaga (escuela malagueña),
se huye de la exageración, la idealización, predomina la serenidad y
las imágenes bellas y equilibradas con un modelado suave. Los grandes
escultores de esta escuela son Juan Martínez Montañés, Alonso Cano, Pedro de Mena, Fernando Ortiz, José de Mora, Pedro Roldán, su hija Luisa Roldán (la Roldana), Juan de Mesa, José Risueño, Bernardo de Mora, Andrés de Carvajal y Pedro Duque y Cornejo, José Montes de Oca.
El napolitano Nicolás Salzillo y su hijo Francisco Salzillo desarrollaron su actividad en Murcia, en donde elaboraron un estilo en transición hacia el rococó y el neoclasicismo al
no profundizar en los aspectos dramáticos de las escenas, ahondando en
conceptos naturalistas y de idealizada belleza, iniciando la escuela murciana que continuaría en autores posteriores como Roque López o Juan Porcel. El Tardobarroco o Rococó español de la primera mitad del siglo XVIII tiene un estilo muy ornamentado, correspondiente en retablos y elementos arquitectónicos (como las portadas) al churrigueresco castellano (los Churriguera, Pedro de Ribera, Narciso Tomé), en Galicia a la fachada del Obradoiro de Santiago de Compostela (Fernando de Casas Novoa), o en Valencia a la portada del Palacio del Marqués de Dos Aguas(Ignacio Vergara).
La transformación urbanística de la ciudad de Madrid que
puede compararse a fuentes y perspectivas barrocas, se realizó ya con
criterios neoclásicos en la segunda mitad del siglo XVIII (reinado de Carlos III: Paseo del Prado, fuentes de Neptuno y de Cibeles).
La escultura barroca en Hispanoamérica[editar]
Véase también: Escultura en el Virreinato de Perú
En
Hispanoamérica el barroco de influencia andaluza se fue enriqueciendo
por la influencia de las tradiciones indígenas. Junto a la continua
importación de esculturas y retablos desde los talleres sevillanos, la
llegada de escultores desde España y el surgimiento de artesanos indios y
mestizos produjeron el desarrollo de escuelas regionales entre las que
destacan en la escultura, las de Guatemala y Quito, y en la construcción
de retablos las de México y Perú.10 La construcción de las sillerías de los coros de iglesias y catedrales produjo ejemplos sobresalientes en Lima y Cuzco.
En Quito destacaron Bernardo de Legarda y Manuel Chili Caspicara.
Sus talleres exportaron imaginería al conjunto de Sudamérica e incluso a
España. En el Perú hay que nombrar a los entalladores Juan Tomás Tuyro Túpac, al escultor Pedro de Noguera y ya entrado el siglo XVIII, Baltazar Gavilán.
La escultura barroca en Italia
Véanse también: Barroco italiano y Escultura en Italia.
En Italia,
la cuna del arte barroco, destaca el escultor Gian Lorenzo Bernini, que
domina con perfección la técnica que aprendió de su padre Pietro
Bernini, escultor manierista, y el estudio de los modelos clásicos y
renacentistas. Su figura eclipsa al resto de artistas, y fue considerado
el Miguel Ángel del siglo XVII. Acostumbraba a representar las figuras
de sus obras en el momento de máxima tensión y a usar el desnudo en sus
composiciones. Bernini es el intérprete de la Contrarreforma católica,
de la Iglesia triunfante y su glorificación. Posee fuertes influencias
helenísticas. Su escultura se caracteriza por la teatralidad
compositiva, que resuelve en escenas. Gran arquitecto, pone la escultura
al servicio de la arquitectura, creando espacios escenográficos en la
ciudad de Roma. Busca efectos emotivos con el fin de conmover, para lo
que emplea el escorzo y las posiciones violentas y desequilibradas.
Tiene obras mitológicas (Apolo y Dafne, fuente de los Cuatro Ríos), religiosas (baldaquino de San Pedro, Éxtasis de santa Teresa) y retratos (bustos de Luis XIV, 1665, y del cardena l Borghese, 1632).
Alessandro
Algardi fue un gran retratista de reyes, papas, aristócratas y
burgueses, que utiliza una estética más clásica.
En Nápolestrabajaron Nicolás Fumo y Giuliano Finelli (autor de las
estatuas de los condes de Monterrey del Convento de las Agustinas de
Salamanca); y en la Toscana Pietro Tacca, que se encargó de las estatuas
ecuestres en bronce de Felipe III y Felipe IV (ambas en Madrid).
La
influencia de Bernini se extiende al siglo XVIII con escultores
como Pietro Bracci (Fontana de Trevi, Triunfo de Neptuno), Filippo della
Valle (Anunciación), Camilo Rusconi (San Juan, en San Juan de Letrán),
o René Michel Slodtz (San Bruno).
La escultura barroca en Francia
Véanse también: Barroco y Clasicismo francés y Escultura en Francia.
15
El
Barroco francés se reconoce por su carácter cortesano, mitológico y
decorativo. Predominan los bustos, las estatuas ecuestres, las
alegóricas y la escultura funeraria. Tiene cierta tendencia al
clasicismo.
Durante
el reinado de Luis XIII destacan los retratos, casi siempre de carácter
funerario, con escultores como Simon Guillain y Jacques Sarrazin. La
escultura entra a formar parte del arte oficial que exalta a la
monarquía absoluta, con centro en el Palacio de Versalles. Allí
trabajaron escultores como François Girardon, de gusto clásico (Apolo y las Ninfas,
la fuente de las pirámides o el sepulcro del cardenal Richelieu, donde
prescinde de toda integración con la arquitectura a favor del efecto
teatral). Pierre Puget es el más típicamente barroco, por su dramatismo,
tensión y la violencia formal de sus obras, claramente influido por
Bernini (Milón de Cortona, Alejandro y Diógenes, Andrómeda liberada por Perseo). Antoine Coysevox realizó numerosas estatuas para el conjunto de Versalles y los mausoleos de Mazarino y Colbert.
Ya en el siglo XVIII destacan escultores, de gusto rococó, como François Dumont, Edme Bouchardon o Jean-Baptiste Lemoyne.
La escultura barroca en otros países[editar]
En
Inglaterra, por razones religiosas, hubo una cierta aversión a la
representación icónica. La escultura se reduce a los motivos funerarios
en los templos, que se convierten en panteones de personajes ilustres,
representaciones ostentosas que inmortalizan la fama del «gran hombre».
Entre los escultores locales destacó Nicholas Stone, y entre los extranjeros que desarrollaron su obra en suelo inglés Hubert le Sueur22 (estatua ecuestre de Carlos I,23 1633) y Louis-François Roubiliac(ya en el siglo XVIII).
En
Centroeuropa la escultura barroca encontró un clima muy apropiado para
el desarrollo del estilo de Bernini; aunque también se acogió la
influencia francesa. Destacaron Andreas Schlüter, Balthasar Permoser,24 Georg Raphael Donner y los hermanos Asam.25
Se ha establecido una comparación entre Schlüter y Donner, heroico y
triunfante el primero y sentimental, melancólico y rococó el segundo.26 La ciudad de Viena se
llenó de escenografía escultórica barroca en iglesias, monumentos en
plazas, jardines, fachadas e interiores de palacios, etc. (véanse las
imágenes que abren el artículo).
En los Países Bajos la escultura alcanzó cierta relevancia, aunque muy lejos de la pintura.
En los Países Bajos del Sur (católicos, pertenecientes a la Monarquía
Hispánica -habitualmente denominados genéricamente como "Flandes"-),
donde predominó la imaginería religiosa, trabajaron Jeroen Duquesnoy (Manneken Pis -su hijo François Duquesnoy sobre todo en Roma-) y Hendrik Frans Verbruggen;27
y en los Países Bajos del Norte (de predominio protestante,
independientes -habitualmente denominados genéricamente como
"Holanda"-), donde destacó el retrato, en bustos o efigies de tumbas
profusamente decoradas, lo hicieron Hendrik de Keyser28 y Rombout Verhuls.29 En ambas zonas trabajó Artus Quellinus.
Pintura del Barroco
La pintura barroca es la pintura relacionada con el movimiento cultural barroco. El movimiento a menudo se le identifica con el absolutismo, la Contrarreforma y el renacimiento católico,12 pero la existencia de importante arte y arquitectura barroca en países no absolutistas y protestantes por toda Europa Occidental evidencian su amplia popularidad.3
La pintura adquirió un papel prioritario dentro de las manifestaciones
artísticas, y llegó a ser la expresión más característica del peso de
la religión en los países católicos y del gusto burgués en los países protestantes.
La
mejor y más importante pintura durante el período que comienza
alrededor del año 1600 y continúa a lo largo de todo el siglo XVII, y a
principios del siglo XVIII se identifica hoy como pintura barroca. El arte barroco se caracteriza por el realismo, los colores ricos e intensos, y fuertes luces y sombras. En oposición al arte renacentista,
que normalmente mostraba el momento anterior a ocurrir cualquier
acontecimiento, los artistas barrocos elegían el punto más dramático, el
momento en que la acción estaba ocurriendo: Miguel Ángel, que trabajó durante el Alto Renacimiento, muestra a su David compuesto y quieto antes de luchar contra Goliat; el David barroco de Bernini es
captado en el acto de lanzar la piedra contra el gigante. El arte
barroco pretendía evocar la emoción y la pasión en lugar de la tranquila
racionalidad que había sido apreciada durante el Renacimiento.
Entre los más grandes pintores del período barroco se encuentran Caravaggio,4 Rembrandt,5 Rubens,6 Velázquez, Poussin7 y Vermeer.8 Caravaggio es heredero de la pintura humanista del Alto Renacimiento. Su enfoque realista de
la figura humana, pintada directamente del natural e iluminada
dramáticamente contra un fondo oscuro, sorprendió a sus contemporáneos y
abrió un nuevo capítulo en la historia de la pintura. La pintura
barroca a menudo dramatiza las escenas usando los efectos lumínicos del claroscuro; esto puede verse en obras de Rembrandt, Vermeer, Le Nain y La Tour. El pintor flamenco Antón Van Dyckdesarrolló un estilo de retrato cortesano, con gracia, que influyó mucho, especialmente en Inglaterra.
La
prosperidad de la Holanda del siglo XVII llevó a una enorme producción
artística por gran número de pintores altamente especializados, que sólo
pintaban el género al que se dedicaban: escenas de género, paisajes, bodegones, retratos o pintura de historia. Los estándares técnicos eran muy altos, y la Edad de Oro holandesa estableció un nuevo repertorio de temas que fueron muy influyentes hasta la llegada del Modernismo.
Características generales[editar]
Se desarrollan nuevos géneros como los bodegones, paisajes, retratos, Vanitas, cuadros de género o costumbristas, así como se enriquece la iconografía de temas religiosos. Existe una tendencia y una búsqueda del realismo que se conjuga con lo teatral y lo efectista.
El
color, la luz y el movimiento, son los elementos que definen la forma
pictórica. El color predomina sobre la línea. Incluso, los efectos de
profundidad, perspectiva y volumen se consiguen más con los contrastes
de luz y de tonalidades del color que con las líneas nítidas y definidas
del dibujo. La luz se convierte en un elemento fundamental en la
pintura barroca. La luz dibuja o difumina los contornos, define también
el ambiente, la atmósfera del cuadro, y matiza los colores. La
utilización de la técnica del claroscuro llega a la perfección gracias a
muchos pintores del Barroco.
Se
pretende transmitir sensación de movimiento. Las composiciones se
complican, se adoptan perspectivas insólitas y los volúmenes se
distribuyen de manera asimétrica. Mientras que la dinámica del espacio,
la visión de las escenas en profundidad, la estructuración de las
composiciones mediante diagonales y la distribución de manchas de luz y
de color, configuran el espacio como algo dinámico, donde contornos se
diluyen y las figuras pierden relevancia frente a la unidad de la
escena.
Se produce en esta época un dominio absoluto de la técnica pictórica, tanto en la pintura al óleo sobre lienzo como en la pintura al fresco. Ello permite alcanzar un gran realismo en
la representación pictórica. Se logra la imitación de la realidad
teorizada por los renacentistas pero sin la idealización y concepción
propias del siglo anterior.
El
dominio de la técnica, que logra representar con gran fidelidad la
realidad, hace que se intente en ocasiones engañar al espectador por
medio de trampantojos. El pintor barroco gusta de perspectivas ilusionistas, especialmente en las Bóveda,
que se intentan «romper» visualmente, mediante la representación del
cielo y la sugerencia del infinito, recurso pictórico que ya había
utilizado Mantegna en la Habitación de los esposos del siglo XV, o Correggio en sus frescos de Parma. Estas decoraciones ilusionistas proliferaron en toda la segunda mitad del siglo y se prolongaron más allá, en el Rococó,
en grandes palacios de toda Europa, reforzando el engaño no ya sólo con
elementos pictóricos sino reforzándolo mediante el uso de estucos y dorados.
Pintura barroca en Italia[editar]
La pintura italiana de la época trata de romper con las formas del manierismo, ya mal vistas. Los encargados fueron dos bandos bien diferenciados; por un lado el pintor Caravaggio, y por el otro lado los hermanos Carracci (Ludovico, Agostino y Annibale).
El naturalismo,
del que Caravaggio es el mejor representante, trata temas de la vida
cotidiana, con imágenes tétricas usando efectos de luz. Los claroscuros
procuran dar intensidad y viveza. Se rehúyen de los ideales de belleza,
mostrando la realidad tal como es, sin artificios. Una buena parte de
los pintores de la época cultivaron el Caravaggismo
Por otra parte, los Carracci forman el llamado clasicismo. Los temas a plasmar son inspirados de la cultura greco-latina, con seres mitológicos. Los autores del siglo XVI, como Rafael y Miguel Ángel, son fuertes influencias. El color es suave, al igual que la luz, y se pintan frescos en techos.
Ambas tendencias dejaron secuela y sirvieron para renovar los escenarios pictóricos. La presencia de Rubens, otro genio del barroco, en Génova, se ve reflejada en las obras del lugar.
Pintura barroca en Francia[editar]
En Francia, el manierismo se ve influenciado por el barroco. La pintura es clasicista y se usa para decorar palacios, con un estilo sobrio y equilibrado. Se pintan retratos y se tratan temas mitológicos.
Su autor más destacado es Nicolas Poussin, quien estuvo claramente influenciado por las corrientes italianas, tras su visita a Roma. Buscó la inspiración en las culturas grecorromanas. Por la vertiente caravaggista fueron destacados los artistas Georges de La Tour, Philippe de Champaigne, y los Hermanos Le Nain.
No obstante, el barroco en Francia fue algo más que una influencia, transformándose después en el rococó.
Pintura barroca en Flandes y Holanda[editar]
Véanse también: Pintura barroca flamenca y Pintura barroca holandesa.
En Flandes domina el panorama la figura de Rubens, desarrollando una pintura aristocrática y religiosa, mientras que en Holanda, la pintura será burguesa, dominando los temas de paisaje, retratos y vida cotidiana, con la figura de Rembrandt como su mejor exponente.
Pintura barroca en España[editar]
En España,
el barroco supone el momento culmen de la actividad pictórica,
destacando sobre un magnífico plantel de pintores, la genialidad y
maestría de Diego Velázquez, Ribera, Bartolomé Esteban Murillo o Francisco de Zurbarán. El periodo fue conocido como Siglo de Oro, como muestra de la gran cantidad de importantes figuras que trabajaron, a pesar de la crisis económica que sufría el país.
Los pintores españoles usan como inspiración a artistas italianos como Caravaggio y su tenebrismo. La pintura flamenca barroca influye notablemente en España, debido al mandato que se ejerce en la zona, y a la llegada de Rubens al país como pintor de la corte.
La
temática en España, católica y monárquica, es claramente religiosa. La
mayoría de obras fueron encargadas directamente por la iglesia. Por otra
parte, muchas pinturas tratan de reyes, nobles y sus guerras, como en
el famoso cuadro Las Lanzas, que pintó Velázquez en 1635 para el Palacio del Buen Retiro de
Madrid. La mitología y los temas clásicos también serán una constante.
Pero es la religión cristiana la que más se repite, sirva como ejemplo El martirio de San Felipe,
gran obra de José de Ribera. El realismo de las obras se usará para
transmitir al fiel la idea religiosa, por lo que el barroco fue un arma
para la iglesia.
Los
colores son vivos, con efectos de múltiples focos de luz que crean
otras tantas zonas de sombras. El tenebrismo italiano se dejará sentir
en todos los pintores españoles. Las figuras no suelen posar, son
captadas con un movimiento exagerado para darle fuerza a la escena. Los
cuadros al óleo son grandes y habitualmente complejos, con varias
figuras y de gestos expresivos.
BARROCO
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ROCOCO
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PINTURA
|
Intentaban plasmar emociones,sentimientos,pasiones y temperamentos, reflejados en su mayoría en los rostros de sus personajes.
Los temas que trataban eran realistas, como la religión, retratos escenas de la vida cotidiana,etc…
Las técnicas como claroscuros o el tenebrismo tienen un auge de suma importancia.
|
Surge
como reacción barroco clásico . se caracteriza por la opulencia
elegancia, sensualidad galantería y por el empleo de colores vivos,
contrastan con el claroscuro.
Toca
temas de la vida diaria , no simboliza nada social ni espiritual , solo
superficialidad mas que un estilo artístico es una especie de moda
|
ARQUITECTURA
|
Crea
drama mediante el uso de columna y domos bien marcados, esquemas de
color al estilo de las pinturas , juegos de luces y volúmenes mezclados
con espacios vacios.
|
Añadió más detalles, particularmente a los interiores.
Las
habitaciones se decoraban elaboradamente, el periodo se desplazó a
favor de los diseños asimétricos con decoraciones de paredes que tenían
una calidad desbalanceada.
|
ESCULTURA
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